Este abordaje considera la detección de potencial como un juicio gerencial sobre la máxima capacidad de una persona para manejar complejidades laborales en el momento actual, independientemente de los conocimientos y de la experiencia que posea.
Para que una organización sea eficaz, es necesaria una plena correspondencia entre los niveles de complejidad de las tareas y los niveles de capacidad de las personas que las tienen a su cargo.